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APURÍMAC

Debes Saber

Apurímac espera ser explorada y disfrutada

La riqueza de Apurímac tiene muchas variantes que se expresan de manera material e inmaterial. Por una parte, está debajo de la tierra con sus recursos minerales, pero también está sobre ella con el trabajo de sus agricultores y ganaderos, que constituyen sus principales actividades económicas.

Apurímac es una tierra de parajes, para recorrerla y apreciar su grandiosidad y generosidad, con hermosos y extensos campos de papas, maíz, cañaverales, cebada, cafetales, incluso, en años recientes se han destacado sus viñedos, entre los más altos del mundo, a lo que se suman las vistas del cañón esculpido el rio Apurímac por millones de años, su legado arqueológico y la celebración de su calendario de festividades populares y religiosas.

Destacan dos ciudades, su capital Abancay y Andahuaylas por ser la de mayor actividad económica, ambas llenas de atractivos, historia, posibilidades para el viajero que desee extasiarse con la belleza del entorno, perfecto para los amantes de la fotografía, conocer sus monumentos singulares, algunos marcados por el misterio, que en algunos casos aún no han sido descifrados. También ofrece espacios únicos para prácticas deportivas como trekking, escalada, canotaje, kayak, en espacio pocos visitados.

Por otra parte, la mesa apurimeña no se queda atrás, rebosante en productos que se lucen su magnífica despensa, rica en sabores ancestrales donde se destaca la huatía con las papas cocidas al calor de la tierra, el cuy relleno, el qapchi de chuño, el kankacho (cordero asado) y el picante de yuyo, por nombrar los más emblemáticos.

En Apurímac todo invita a visitarla, saborearla, recorrer sus parajes, contagiarse con la fragancia del campo, su pasado arqueológico y una geografía para disfrutarla detrás de la lente de un cámara, navegando sus ríos o caminando sus parajes.

2 ciudades, 2 destinos en Apurímac

En esta región dos ciudades por visitar, una más tradicional y capital del departamento es Abancay, al norte del rio Pachachaca, fundada en 1574. Está asentada sobre un verde valle a 2500 m.s.n.m. Ciudad de tradición, rodeada de parajes, historia y muy cerca de algunos lugares arqueológicos como Sondor y la impresionante piedra de Saywite, además de las las aguas termales de Konoc (Cconocc, en quechua) famosas por sus poderes curativos.

Esta ciudad ha sido el centro de batallas en el campo y políticas, con la influencia de muchas culturas propias y foráneas. Un dato interesante es la procedencia de su nombre que tiene dos historias, ambas provenientes del quechua, una de la voz “amankay” que significa “valle de las azucenas” y la otra de la palabra “awankay” que se traduce como “lugar donde se teje”.

Por otra parte, el centro económico de Apurímac es Andahuaylas, cuyo nombre completo es San Pedro de Andahuaylas La Grande la Corona, tal como la bautizaron los españoles en 1533, aunque hay evidencia que este lugar ya se habían asentado varias culturas precolombinas y se han encontrado vestigios con más de 10 mil años de antigüedad.

Ubicada en el valle del rio Chumbao, es donde confluye la mayor actividad comercial derivada de la agricultura y la minería. Su centro histórico cuenta con una hermosa arquitectura colonial y sus alrededores ofrecen destinos increíbles como la laguna Pachucha y el Santuario Campanayoq.

Recomendaciones

En Apurimac apreciarás el sabor de la tierra

La mesa apurimeña no es de las más conocidas en Perú, lo que la convierte en todo un territorio por descubrir, donde se destacan los sabores ancestrales heredados de nuestras culturas originarias, con variedad de nombres en quechua o aimara, donde los alimentos se transforman con prácticas heredadas por siglos. Es una culinaria que sorprende y que cuando se prueba in situ, inunda el paladar de puro gusto. Cuando visites Apurimac te recomendamos los siguientes platos:

  • La huatia, que al igual que la pachamanca, se cuecen las papas dentro de la tierra donde se abre un hoyo y se colocan piedras calientes, las ramas de papas. Todo el sabor de la tierra en cada bocado.
  • Qapchi de chuño, una salsa para acompañar las comidas, elaborada con chuño, quesillo desmenuzado, huacatay y ají rocoto.
  • Cuy relleno, que tiene todo el sabor de las hierbas y ajíes andinos con los que se rellena y adereza. Se ensarta en una vara de hierro y se fría en manteca de cerdo por más de una hora. ¿El resultado? Una explosión de aromas, sabores y tan crujiente que en cada mordida sentirás vibrar tus tímpanos.
  • Canchaho, palabra que proviene del quechua y significa “cordero asado”. La carne se macera en cerveza negra, ají panca, comino y sal. Luego va al horno donde se cocina lentamente. Para acompañar con un sabroso cañazo de la zona.
  • Chairo apurimeño, es una sopa que tiene varios tipos de carnes, que pueden ser cerdo y res, pero es común que se use alpaca o llama. El caldo se espesa y da sabor con trigo, chuño en puré y frejoles.
  • Bebidas infaltables en la culinaria apurimeña son la chicha de jora, el cañazo, y en tiempos recientes la región se ha destacado por la calidad de su café y vinos producidos por encima de 2850 m.s.n.m., entre los de mayor altura en el mundo y que rápidamente han ganado espacio en las mesas de los mejores restaurantes del Perú.

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Como llegar

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